Santa Rita Online necesitaba incrementar la conversión de un grupo específico y valioso: los usuarios que entraban a ver productos pero abandonaban el sitio antes de avanzar en el proceso de compra. Tráfico con intención declarada, pero sin cierre.
El desafío era volver a contactar a esos usuarios con un mensaje que tuviera sentido para cada uno. Un visitante que llega por primera vez, uno que vuelve sin haber comprado nunca y uno que ya conoce la marca no están en el mismo momento ni necesitan el mismo estímulo. Enviarles el mismo correo era desaprovechar la señal más clara que el usuario había dejado: su comportamiento.
Desde Forma diseñamos e implementamos una automatización de remarketing en Connectif que segmenta a los usuarios en tres perfiles mutuamente excluyentes, evaluados en el momento exacto en que visitan un producto.
La estrategia fue construir tres versiones del mismo flujo, cada una con un tono y una selección de productos distinta: descubrimiento para la primera visita, orientación para el recurrente sin compra y fidelización para quien ya tiene historial. En los tres casos, el correo combina los últimos productos visitados con recomendaciones afines y la promoción vigente.
Claves del proceso realizado:
La lógica fue clara: no cambiar la oferta, sino cambiar la conversación. El mismo incentivo comercial, presentado con el tono y los productos que cada perfil de usuario necesitaba ver.
Desde la activación del flujo, la tasa de clics escaló desde un 17% en el mes de enero (período pre-experimento) a 21% en febrero, 21% en marzo y 28% hasta el 22 de abril: esto generó un alza de más del 60% respecto a la línea base.
En paralelo, las tasas de apertura se mantuvieron estables sobre el 46% pese a que el volumen de envíos se triplicó, una señal de que la segmentación evitó la fatiga de lista en lugar de acelerarla.
El aporte al negocio fue igual de concreto. El nuevo flujo generó el 48% del total de ingresos del canal de email durante el período.
El caso Santa Rita Online muestra que el remarketing deja de ser un recordatorio genérico cuando se construye sobre el comportamiento real del usuario. La visita a un producto es una señal de intención, y leerla bien permite responder con lo que cada persona está buscando.
Al segmentar el flujo por momento del ciclo de vida, Forma ayudó a que cada correo llegara con un motivo propio: descubrir, orientar o fidelizar. También quedó en evidencia que el segmento de recurrentes con compra, aunque más pequeño, tiende a generar tickets más altos por su afinidad con productos premium.
La implementación validó un aprendizaje clave apoyado por nuestro historial de casos de éxito en diversas áreas del marketing digital: la personalización por comportamiento mejora la tasa de clics incluso manteniendo la misma promoción, lo que demuestra que la relevancia del contenido supera al incentivo económico como driver principal de engagement.
En Forma ayudamos a transformar datos, automatización y experiencia digital en oportunidades reales de conversión.